Aprendo a soltar (Minimalismo)

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Caminamos por la vida aferrados a algo o alguien con miedo de soltarnos y descubrirnos solos. Nos aferramos por miedo. Y el miedo nos hace esclavos.

El Minimalismo me ha enseñado muchas cosas. Pero una de las más importantes es aprender a soltar o a dejar ir.

¿Te imaginas caminando ligero, sin prisa por esta vida?

A esto se le llama fluir. Pero tú puedes llamarle como desees. Solo cuida de ir ligero.

Hoy al despertar medite como otras veces. Y revisando frases que me inspirarán al azahar escogí la siguiente:

” El que es sabio rechaza todo exceso,

desecha todo lujo,

evita toda complacencia y a

prende a soltar.

 

Y lo que te corresponda volverá a ti

Después de meditar sobre esta frase me dispuse a orar. Y al abrir la Biblia  (Marcos  4-35 al 40) pude leer lo siguiente:

La tempestad calmada

Una tarde Jesús les dijo a sus discípulos, después de una intensa predicación.  Atravesemos al otro lado del mar. Estoy muy cansado y quiero retirarme a orar.

Los discípulos  lo llevaron en una barca.

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Pero el poco rato se desato una terrible tormenta.

Y en pocos minutos la barca se estaba llenando de agua.

Todos asustados trataban de sacar con sus manos y algunos recipientes el agua que entraba sin piedad.

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Pero cuando voltearon a ver al maestro, por asombroso que esto parezca, Jesús estaba durmiendo en medio de esta tempestad. Tranquilo como un bebe. Sin que nada le preocupará. Se encontraba justo en un extremo de la barca, exactamente sobre la popa, imagínatelo  con su cabeza reclinada sobre una almohada, descansando plácidamente.

 

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Los discípulos extrañados y molestos lo despertaron gritando:

  • Maestro ¿Qué no te preocupa que nos estamos ahogando? ¿No te das cuenta?

El maestro se despertó y con gran fortaleza solo regaño al viento y al mar.

Les dijo:

– ¡Ya basta! ¡Silencio! ¡Cálmate ahora mismo!

Y entonces llegó una gran paz y  un tiempo sereno y profundamente tranquilo. Se escuchaban las gaviotas. y se podía ver con claridad el atardecer en medio del océano.

Estaban todos boquiabiertos admirando el cambio tan extremo. Jesús rompió aquel hermoso silencio. Y con voz amable les dijo:

  • ¿No tienen fe todavía, verdad? ¿Por qué actúan como cobardes ante los problemas? ¿A caso no estoy yo con Ustedes?

Los apóstoles cuchicheaban entre ellos. Esperando no ser escuchados por el maestro. Pues tenían mucha  vergüenza.

 

                 –¿Pues quién es este a quien el viento y hasta el mar obedece?

 

Cuando entré al minimalismo cuyo centro de filosofía se basa en una frase simple “Menos es más”. Comprendí que tenía que hacer un cambio y deje ir. Pero hoy comprendo que para soltar y dejar ir tienes que tener paz interior y fe. Fe en que nada te faltará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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