El divorcio por unos aguacates

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¿Cuál es la razón por la cual nos separamos?  ¿Cuál es la razón por la cuál nos divorciamos?

Lo que yo llamo “la causa detrás de la causa”. Existen varias razones por las cuales nos divorciamos de una pareja. Pero la verdadera razón muchas veces ni siquiera la pareja lo sabe. Sostengo que el origen de la separación de una pareja siempre esta en sus heridas emocionales durante su infancia. Pero eso no es lo más delicado. Sino como a través del divorcio afectamos a otros seres “Nuestros hijos”.

¿Qué ocurre cuando te dicen que ya no quieren seguir contigo?

Que tienes que aprender a recoger tus lagrimas y llevártelas a otra parte. Si tu pareja ya no desea estar a tu lado. Ya no hay nada que hacer. A fuerza ni los zapatos entran.

Sé que es doloroso reponerse de una separación. Pero más doloroso es alargarla con una falsa esperanza de que se pueda rescatar.

Hay matrimonios que hace mucho tiempo viven divorciados espiritualmente. Cada quien duerme en su cama y hasta hay quienes llevan años sin hablarse ni voltearse a ver. ¿Qué pasa con estas parejas? No se atreven a decir la verdad visible. Prefieren esconderse tras la falsa justificación de lo hago por los hijos. Aun cuando el marido hace años vive “secretamente” con su amante.

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¿Será el divorcio un mal necesario?

Yo siento que tendríamos que soltar la etiqueta de evaluación y dejarlo únicamente con el termino en que en muchas ocasiones es necesario. La misma ley lo contempla en el código civil con las llamadas causales de divorcio. Entre ellas:

  •  El adulterio
  • La violencia
  • La incitación a la prostitución
  • Actos inmorales contra los hijos
  • Separación por más de seis meses sin causa justificada
  • entre otras varias.

Pasar por un divorcio implica un estrés similar a  la amputación de un miembro de nuestro cuerpo. En esos momentos una frase conocida del maestro Goethe es la más oportuna para mi ver: “Lo que no te mata te fortalece” pero ¿qué sentido tiene el dolor del divorcio?

Dicen que la última de las capacidades humanas es la capacidad de elegir la actitud personal ante el conjunto de circunstancias.

Si estás viviendo una separación o un divorcio dale sentido a tu dolor. Tu puedes elegir.

  • ¿Por qué me paso esto a mí?
  • ¿Qué me paso?
  • ¿Qué voy a hacer ahora?
  • ¿Cuándo va dejar de dolerme?
  • ¿Hasta donde soy responsable de este tremendo dolor?
  • ¿Volveré a ser feliz?

El divorcio es el recordatorio de que no siempre resultan las cosas como deseamos. Nadie se casa para divorciarse años después. Todos absolutamente todos hacemos lo mejor que podemos hacer. Es saludable aceptar la situación y actuar en consecuencia.

¿El divorcio genera adicción al sufrimiento?

El sufrimiento no tiene nada que ver con el tema del amor perdido. Más bien se relaciona con nuestros apegos a nuestra idea del matrimonio y sueño de familia perfecta.

Lo que nos hace sufrir, de nuevo es nuestra actitud ante nuestra pareja. Si la perseguimos, rescatamos y luego nos hacemos víctimas, te aseguro que vas a sufrir y mucho.

No te hagas la víctima

Asume tu responsabilidad ante el fin de la relación y no me inventes que todo estaba muy bien hasta que otro u otra apareció. Porque si eres honesta todo estaba mal para que la otra apareciera.  Cuando nos hacemos la victima  tratamos de manipular a las personas y a las circunstancias mostrándonos indefensos. Somos poco conscientes de nuestro rol.

Si alguna vez te has sorprendido diciendo que no conoces la causa de tu divorcio o separación: Te equivocas. Siempre hay una razón. Incluso tras la razón.

Pero ¿Cuál es la raíz del problema?

Nuestra obsesión. Nunca el amor es el verdadero problema. El amor no duele y cuando comienza a doler se convierte en pecado.

Detrás de un divorcio o separación existe mucho miedo. Miedo al abandono, a no ser dignos, a ser ignorados, a no ser felices y a ser destruidos.

Aprende a poner límites

El divorcio o la separación de una pareja nos invita a revisar la manera que tenemos de poner límites.  Cada uno de nosotros resuelve si queremos vivir con sufrimiento o con responsabilidad.

  • ¿Sientes que tu vida se va de tus manos?
  • ¿Sientes que diste demasiado?
  • ¿Tolero faltas de respeto?

La separación nos refleja la manera absurda en que callamos lo que nos molesta. Los límites son precisamente esas barreras invisibles y simbólicas que impiden que las personas penetren nuestro espacio y abusen de nosotros. Y desde luego que nosotros abusemos de ellos.

Gran parte de nuestras dificultades especialmente aquellas que son recurrentes tienen su origen en nuestro pasado. En ese pasado en el que no estuviste presente. En tu historia trasgeneracional.

Si estas pasando por una separación date tiempo. Tiempo para conocerte y vivir sin prisa. Tiempo para descubrir –Vaya forma- que no todo lo sabemos. Tiempo para generar el menor daño posible a nuestros hijos y ex pareja y desde luego a nosotras mismas.

Podrás amar con locura a tu ex pareja. Pero si él no te ama y respeta y te duele lo que hace. No sigas galopando sin freno al precipicio.

Decide por ti y para ti. Prepárate para soltar y dejar ir. Hay algo más importante que mendigar amor y ese algo más importante lleva tu nombre. Invierte en ti. No gastes y desgastes tu energía. No te ates con patéticas excusas y justifiques conductas que no van. No te cierres las puertas tu sola.  No busques convertirte en la consentida de quien no te quiere bien.

Se sincera a nadie le obligan a estar  con nadie. Cada quien esta con quien quiere estar. No te engañes y te inventes argumentos. Deja de creer historias negativas, no seas ingenua siempre hay una causa y efecto.

Quita esa cara de tristeza, de rabia y de inconformidad. Motívate con tu vida. Ve tu rostro en un espejo ¿Esa es la cara o expresión que deseas tener?

Deja de creerte un ángel celestial  sufriendo inútilmente. No te hagas daño a ti misma y al grupo de personas que te rodean.  Ya no metas el dedo en la llaga para que te duela más.

En un divorcio nadie gana ni pierde. La vida sigue. Mujer levántate, ámate y cuídate para que al final puedas decir con orgullo.

“Estoy lista para el compromiso”.

Pero conmigo misma.

Te recomiendo leer

Me divorcié por unos Aguacates

Blanca Mercado

Editorial Panorama

12 pasos para ser feliz

Blanca Mercado

Editorial Pax México

Sanando las heridas del divorcio en los hijos

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¡Quiero el divorcio!

¡Pues Yo también!

¿Dónde firmamos?

¡Por fin libres!

Así comienza. Pero se nos olvida un pequeño detalle. ¿Y los hijos?

Después viene el proceso de duelo de la ex pareja. Cada uno así busca sanar sus heridas ¿Y los hijos?

¡Caray! Ellos ni siquiera tienen opinión en la historia. Pero la catástrofe los cimbra de pies a cabeza. Su relación cambia con los padres. Se sienten divididos. Los padres les dedican menos tiempo y para colmo desahogan sus frustraciones en ellos.

La madre es quien por lo regular se queda con los hijos, lo cual aumenta su responsabilidad económica y moral. Necesitar de trabajar más y algunas veces vera a sus hijos hasta el anochecer.

El divorcio genera, nos guste o no:

  • Mal carácter
  • Estrés
  • Angustia
  • Desesperación

Lo cual provoca que aumenten las enfermedades.

Pero ahí no termina el divorcio. Las consecuencias del divorcio se transmiten a más de una generación.

Definitivamente, el divorcio, en ocasiones, es necesario. Sobre todo cuando hay desamor o violencia.

¿Qué pasa tras ruptura?

El conflicto se queda palpable en nuestros hijos. De forma viva. Nuestros hijos se ven obligados a entrar en un mundo de adultos llenos de nuevas responsabilidades. El vivir en una familia con conflictos genera estrés. El vivir en una familia dividida genera más conflictos.

La mayoría de los hijos tras un divorcio generan la necesidad de proteger a los padres. Y se sienten bastante culpables.

¿Qué hacer si se genera un rompimiento emocional con los hijos por uno de los padres?

Tienes que encontrar la manera de reducir el impacto de tu divorcio en tus hijos. Aprende a evitar herir a tus hijos.

Importante:

1.- Abstenerse de ataques a su ex cónyuge  en frente de los hijos.

2.- Mantén a los hijos fuera del conflicto.

3.- Mantenga las rutinas  lo más familiar posible.

4.- Hable acerca de trauma

5.- Encontrar maneras de manejar el estrés.

 ¿Cómo acercarte a un hijo adolescente enojado tras un divorcio?

1.– Dedique un tiempo diariamente, de día o de noche, para saber sobre las actividades de su hijo.

2.-Asegúrese de que él (o ella) sepa que usted le está oyendo y que está verdaderamente interesado.

3.-Recuerde hablar CON su hijo, no hablarle A su hijo.

4.- No emplee todo su tiempo hablando sobre los problemas que él tiene. Las conversaciones no deben producirse solamente cuando tu hijo tiene problemas.

5.- Conozca a los amigos de su hijo

6.- Hagan algo especial, ustedes dos solos.

7.-Deje que su hijo decida adónde le gustaría ir, sea al cine o a un concierto.

8.- Vayan a tomarse un café (o un té) una vez a la semana – aunque sólo sea por 30 minutos. Esta es una gran oportunidad para saber qué está pasando en la vida de su hijo.

9.- Vayan a caminar por un sendero natural o de excursión; empaquen un almuerzo y usen su sentido de aventura.

10.- Planifique una “noche familiar” al mes, donde disfrutan juegos de mesa, las cartas o simplemente a ver películas juntos.

Cuida tu tiempo de familia. Procura que tu nueva pareja si la tienes entienda que tus hijos necesitan tan bien tiempo. Que tus circunstancias son distintas a una relación en la que no hay hijos de por medio que generen el tus hijos, mis hijos, nuestros hijos.

Les cuento una historia de una escena que presencie hace unos meses durante una sesión.

Paty es una adolescente de tan solo 14 años. Es inquieta, extrovertida, impulsiva al  hablar, demandante de atención y sobre todo muy inteligente. Sus padres han tenido problemas pues ella es muy agresiva con la madre cuando le niega permisos. Al padre lo ignora y al padrastro le grito que él no es nada en su vida.

Paty había estado siendo víctima de acoso por unos compañeros. Sufría de burlas, rechazos y bromas de mal gusto desde hacía varios años.  Sus padres lo ignoraban. ¡“Ya no soporto más, no me importa lo que me hagan, sé que ya no quiero que me molesten, algo tengo que hacer”!- Pero no sé qué. “Mi madre no tiene tiempo para mí. Sólo atiende a su pareja. Mi padrastro solo finge que le caigo bien y mi padre brilla por su ausencia”.

¿Qué le aconsejarías?

Te recomiendo leas el libro “Adolescentes: Transformando tu relación con ellos en 12 pasos” de editorial Pax México.

Y “Me divorcie por unos aguacates”, de Editorial panorama

Ambos de tu servidora Blanca Mercado.

La forma y las circunstancias que enmarcan el divorcio también suele herir a los hijos. En una situación ideal, los padres deberán  reunir a los hijos y explicarles  lo que esta pasando y lo que va a pasar con todos al momento de cambiar la forma en que venían viviendo. Sin embargo, la separación se desarrolla en un ambiente de confusión y caos, haciendo difícil que los padres organicen bien el anuncio inicial a sus hijos y la manera de enfrentarlo, ya que la mayoría de los casos, se busca que solo uno de los dos sea quien anuncie, ya sea porque se le da la responsabilidad por haber “fallado” en el matrimonio, o en otros casos uno de los dos se adelanta a dar el anuncio como una forma de acusar al otro de lo que está pasando.

Es importante señalar que para los adultos no es un tramite sencillo el enfrentar a sus hijos para dar una noticia de tamaño calibre, la mayoría de las ocasiones los adultos estarán vulnerables, avergonzados o bajo el shock emocional de la situación. Puede ser duro para los hijos ver a sus padres en esta situación y desgraciadamente es el momento en que los hijos tienen la necesidad de ser reconfortados, y es precisamente cuando los padres menos pueden apoyar emocional y psicológicamente a sus hijos.