Vivir sin miedo

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VIVIR SIN MIEDOS

 

el miedo es una respuesta que se genera por algún estimulo externo. El miedo es algo que nos ha acompañado a lo largo de nuestra evolución, imagina por ejemplo, en la época de las cavernas, los seres humanos se enfrentaban a muchas condiciones adversas, no solo el vivir en cuevas, sino, los animales salvajes, insectos, etc.  además, tenían que cazar su propio alimento, etc. en general tenían que estar muy alerta a todo su entorno. El miedo era un activador de su respuesta, y esta respuesta la podemos aterrizar en 2 opciones: o peleaban o huían; ante una situación donde nuestra vida está en riesgo, hacemos una de esas dos cosas, peleamos o huimos, de esa forma nos aseguramos que nos vamos a mantener con vida, y esto en el fondo queremos. El miedo es entonces una forma de advertir que hay un riesgo y nuestra integridad está en peligro. Pero esto solo funciona cuando es en el momento lo malo es cuando se nos presenta en todas ocasiones o en situaciones futuras, o resultado de hechos que vivimos en el pasado, y es aquí cuando no nos ayuda para crecer

Cuando nosotros agradecemos, o cuando tenemos gratitud hacia cierta situación, empezamos a disolver el miedo. La gratitud nos conecta hacia el presente,  nos conecta con la realidad. El miedo regularmente nos hace volar hacia el futuro o al pasado, nos desconecta del presente.  El agradecimiento nos re-conecta, nos trae a este momento.

Si hay alguna situación que te está generando miedo, empieza por hacer una pausa y reconoce todas aquellas cosas que puedas agradecer sobre esa situación. Habrá momentos en que no será fácil reconocer que podemos agradecer, pero la idea es justamente empezar a identificar aquellas cosas (aunque sean pequeñas) que si sea posible reconocer para agradecer, de esta forma, gradualmente ir ampliando el número de cosas que podemos agradecer.

Cuando empiezas a aplicar agradecimiento, el miedo se empieza a disolver. El agradecimiento es justamente como la perilla que hace cambiar la sintonía de un lado a otro, te ponía antes el ejemplo de sintonizar una estación de radio, normalmente, si no escuchas bien una estación de radio, lo que haces es mover la perilla para ajustar la estación y que se escuche mejor.

Practica aplicar agradecimiento en tu vida cotidiana, y agradece no solamente cosas que te den miedo, sino cosas benéficas y positivas. Pero ten presente que ese cambio de sintonía lo puedes hacer con el agradecimiento, ponlo en práctica y revisa si es útil para ti.

Aprender a manejar el miedo ayuda a que las respuestas sean justamente las que deseas, que el miedo sea una advertencia, una precaución ante algo, es en lo que tienes que agradecer, pero también observar que no te paralice.

Que entre el estimulo externo y la respuesta emocional podamos generar conciencia. Y de esta manera tener presente como podemos vencerlo.

Desde pequeños, vencemos miedos, retos que nos parecieron imposibles, controlar todo tu cuerpo, andar, escribir, leer…recuérdalos, porque eso eres tú.

Imagina como sería tu vida sin ese miedo, sin ese pensamiento, crea esa realidad en tu mente, escríbela, dibújala y no temas la opinión de los demás.logo

10 de 21 Poner en orden mis emociones

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Es momento de ordenar lo que sentimos. ¿Cómo vives tus emociones?

Pongamos en orden nuestros miedos. El miedo es una respuesta que se genera por algún estimulo externo.

El miedo es algo que nos ha acompañado a lo largo de nuestra evolución, imagina por ejemplo, en la época de las cavernas, los seres humanos se enfrentaban a muchas condiciones adversas, no solo el vivir en cuevas, sino, los animales salvajes, insectos, etc.  además, tenían que cazar su propio alimento, etc. en general tenían que estar muy alerta a todo su entorno. El miedo era un activador de su respuesta, y esta respuesta la podemos aterrizar en 2 opciones: o peleaban o huían; ante una situación donde nuestra vida está en riesgo, hacemos una de esas dos cosas, peleamos o huimos, de esa forma nos aseguramos que nos vamos a mantener con vida, y esto en el fondo queremos. El miedo es entonces una forma de advertir que hay un riesgo y nuestra integridad está en peligro. Pero esto solo funciona cuando es en el momento lo malo es cuando se nos presenta en todas ocasiones o en situaciones futuras, o resultado de hechos que vivimos en el pasado, y es aquí cuando no nos ayuda para crecer

Cuando nosotros agradecemos, o cuando tenemos gratitud hacia cierta situación, empezamos a disolver el miedo. La gratitud nos conecta hacia el presente,  nos conecta con la realidad. El miedo regularmente nos hace volar hacia el futuro o al pasado, nos desconecta del presente.  El agradecimiento nos re-conecta, nos trae a este momento.

Si hay alguna situación que te está generando miedo, empieza por hacer una pausa y reconoce todas aquellas cosas que puedas agradecer sobre esa situación. Habrá momentos en que no será fácil reconocer que podemos agradecer, pero la idea es justamente empezar a identificar aquellas cosas (aunque sean pequeñas) que si sea posible reconocer para agradecer, de esta forma, gradualmente ir ampliando el número de cosas que podemos agradecer.

Cuando empiezas a aplicar agradecimiento, el miedo se empieza a disolver. El agradecimiento es justamente como la perilla que hace cambiar la sintonía de un lado a otro, te ponía antes el ejemplo de sintonizar una estación de radio, normalmente, si no escuchas bien una estación de radio, lo que haces es mover la perilla para ajustar la estación y que se escuche mejor.

Practica aplicar agradecimiento en tu vida cotidiana, y agradece no solamente cosas que te den miedo, sino cosas benéficas y positivas. Pero ten presente que ese cambio de sintonía lo puedes hacer con el agradecimiento, ponlo en práctica y revisa si es útil para ti.

Aprender a manejar el miedo ayuda a que las respuestas sean justamente las que deseas, que el miedo sea una advertencia, una precaución ante algo, es en lo que tienes que agradecer, pero también observar que no te paralice.

Que entre el estimulo externo y la respuesta emocional podamos generar conciencia. Y de esta manera tener presente como podemos vencerlo.

Desde pequeños, vencemos miedos, retos que nos parecieron imposibles, controlar todo tu cuerpo, andar, escribir, leer…recuérdalos, porque eso eres tú.

Imagina como sería tu vida sin ese miedo, sin ese pensamiento, crea esa realidad en tu mente, escríbela, dibújala y no temas la opinión de los demás, a todos nos gusta que nos acepten, que nos valoren,

 

Cuento Sufí

Un Maestro decía:
– Desgraciadamente, es más fácil viajar que detenerse.
Los discípulos quisieron saber por qué.
– Porque mientras viajas hacia una meta, puedes aferrarte a un sueño; pero cuando te detienes, tienes que hacer frente a la realidad
– Pero entonces, ¿cómo vamos a poder cambiar si no tenemos metas ni sueños? – preguntaron perplejos los discípulos.
– Para que un cambio sea real, tiene que darse sin pretenderlo. Haced frente a la realidad y, sin quererlo, se producirá el cambio

 

 

No tengo miedo a las dificultades: lo que asusta es la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significa abandonar otros. (…) El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día

Mañana seguiremos poniendo orden….¿Te parece?

Corre la voz de este reto.

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Mis emociones y mis enfermedades me hablan

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¿Si soy yo quien provoca mi enfermedad, soy yo quién puede sanarme?

¿Qué relación tiene el síntoma con la emoción?

¿Qué relación tiene la emoción con la enfermedad?

¿Cuál es el mensaje de la enfermedad?

Nuestras células escuchan. Si tus células te escuchan todos ls días. Escuchan tus pensamientos los conscientes y lo más grave los inconscientes. Tienen una charla espectacular. Buscan hacer cambios. Buscan fortalecerte. Pero no pueden obligarte a escucharlos.

Eduardo Bach decía ” Si tan sólo pudiéramos darnos cuenta de los errores que cometemos y los corrigiéramos en forma espiritual y mental no habría necesidad de severas lecciones del sufrimiento de la enfermedad”

Tu cuerpo esta dispuesto a darte un mensaje, pero ¿estás dispuesto a escucharlo?

¿Cuándo fue la última vez que lo escuchaste? ¿Cuándo fue la última vez que platicaste con tu cuerpo? ¿Qué le has preguntado? ¿Qué te ha respondido?

¿Te sientes cómodo en este preciso instante?

Tu cuerpo son tus raíces. ¿Amas tu cuerpo?

¿Apoyas a tu cuerpo?

Eres un universo en miniatura

No podemos curarnos solo tratando al cuerpo.

Debemos tratar la raíz del problema.

Cada segmento de nuestro cuerpo al enfermarse tiene un mensaje. Te comparto de forma sencilla un panorama general.

  • Los pies: Esta parte del cuerpo encierra los cambios de la vida.
  • Las piernas: Esta parte del cuerpo representa como nos sentimos enraizados en el universo. Merecedores.La enfermedad
  • Las rodillas: Te habla de la forma en que fluyes por el universo.
  • La cadera y genitales: Tu relación con tu familia y la aceptación de ti mismo.
  • El estómago: De tus miedos de vida
  • La columna: Te habla de tu centro de atención.
  • Tu espalda: Lo que cargas o soportas
  • Tu pecho: Tu autoestima
  • La boca del estómago: tu manera de poner límites.
  • Tus hombros: tu creatividad
  • Tus brazos: tu manera de tomar la vida
  • Tu cuello: tu expresión
  • Tu rostro: tu intuición
  • Tu cabeza: tu conexión con el universo

Cada área de tu cuerpo tiene un mensaje especial para ti. . Te comparto un ejercicio de focusing para equilibrar tu cuerpo.

 Ejercicio

Escucha música relajante

Respira profundo y pregunta a cada parte de tu cuerpo un mensaje para ti. Pregunta a tus pies que quieren decirte. Así por cada segmento de tu cuerpo. Es un ejercicio muy profundo y bastante sencillo.

Focaliza ese contacto personal con tu cuerpo. Te dejo una oración de contacto con tu cuerpo tan olvidado.

Oración a mi cuerpo

Bendigo a mis pies hoy y cada día de mi vida por su libertad para dar el paso que sigue.

Bendigo a mis piernas por sostenerme con amor.

Bendigo mis rodillas por permitirme ser flexible en mi vida

Bendigo a mi cadera y genitales por liberar culpas y recordarme que merezco amor y respeto.

Bendigo a mi columna vertebral que me recuerda que todo lo puedo

Bendigo a mi estómago por liberar mis miedos

Bendigo a mi espalda por soltar apegos

A mis brazos por tomar lo que merezco del universo

A mi garganta por expresarse con armonía a mi mente por seleccionar ideas positivas para el buen funcionamiento de mi ser.

Bendigo mi cuerpo por su servicio y prometo cuidarte y serte fiel hasta que la muerte nos separe.

Juntos siempre en a salud y en la enfermedad

Gracias a mi cuerpo por sus mensajes

La enfermedad es una manifestación de un bloqueo de tu cuerpo.

Busca estar en armonía. Sonríe, busca la tranquilidad. Si no escuchamos a nuestro cuerpo nos grita.

Dime qué te duele y te diré quien eres

Mándame tu enfermedad y te comparto su interpretación a desarrollohumano@blancamercado.com

Emociones: sanando a mi yo interno

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“Me gustaría decirles y convencerlos de que esta vida que vives es sólo una pequeña parte de tu existencia global. Estamos aquí por una razón que sólo a ti y a mi nos pertenece. ”

Elizabeth Kabler Ross

Las emociones

Una emoción es un estado afectivo que experimentamos. Esto se refleja en nosotros como reacciones, acompañadas de cambios físicos, hormonales, etc. Todo esto va influenciado por la experiencia.

Durante mucho tiempo, las emociones fueron considerados insignificantes, dándole más importancia al razonamiento. Pero las emociones indican detalles internos de las personas: motivaciones, logros, objetivos.

Con solo algunos meses de vida, obtenemos las emociones básicas: el miedo, el enojo, la tristeza, alegría, entre muchas más. Los animales compartes con el ser humano estas emociones básicas, las cuales hacemos más complejas al poder expresarlas, al platicarlas, al hacerlas aspectos exteriores.

Las emociones no quedan relegadas cuando quieren aflorar. ¿Te ha tocado sentir la piel como de gallina? ¿Sudar frío? ¿Llorar de tristeza o alegría? ¡Son las emociones haciéndose un hueco en el exterior!

¿Cómo te sientes?

No sigas leyendo hasta responderme honestamente. Muchas veces no sabemos sentirnos.

  • ¿Estás vivo?
  • ¿Cómo lo sabes?
  • ¿Disfrutas lo que haces?
  • ¿Para qué vives?Libera tus emociones

No sabemos que sentimos y peor aún negamos lo que sentimos. Por todo nos enojamos por que no queremos perder tiempo en darle nombre a tu emoción.

¿Te regateas tiempo para ti?

Tienes tiempo para todo. Pero ¿cuánto tiempo inviertes en conocerte?

Después te sorprendes cuando te deprimes. Pero ¿cómo no te vas a deprimir sí no sabes vivir?

Todos los días reaccionas emocionalmente. ¿Pero es lo que sientes? ¿Confías en tus emociones?

Este artículo lo llamo un ejercicio de introspección. Cuestionate lo más que puedas. ¿Cómo?

Cuestiona

Cuestiona todo lo que vives. Desarrolla esa capacidad de conocerte. Escribe en una libreta todas las preguntas que puedas.

  • ¿Para qué vivo?
  • ¿Qué deseo?
  • ¿Soy feliz?

Lo mejor de todo. Las respuestas deben ser tuyas.

¡Échale ganas! Conócete…