¿Te das permiso de vivir?

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Por Blanca Mercado

Aquí entre nos ¿Te das permiso de vivir?

Ni te engaño ni te engañes. Pocos momentos de nuestra vida son conscientes. Así que deja lo que estas haciendo y platiquemos un poco ¿Quieres? Mira que te estas ahorrando la consulta.

Comencemos con algunas preguntas indiscretas ¿Va?

1.- ¿Le permites a tu niño interior hacer las cosas que desea?

2.- ¿Esta saludable tu niño interior?

3.- ¿Le permites que tome decisiones aunque se equivoque?

4.- ¿Le permites pensar y sentir?

5.- ¿Le permites juntarse con quien desee?

6.- ¿Le permites ser creativo?

7.- ¿Ser imperfecto?

No.

No puedes darte permiso de nada de lo que te pregunte a menos que “Te ames”

Pero no un poco. Que te ames plenamente.

Pero cómo si no te han enseñado a amarte.

¿Qué tipo de padre y madre eres para tu niño interior?

¿Cómo te cuidas?

¿Eres perfeccionista?

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Antes de dormir este día prométeme algo por favor. Es muy sencillo. Antes de dormir siempre has las siguientes preguntas:

¿Qué disfrute este día?

¿Por qué lo disfrute?

¿Será posible disfrutar más aun?

Desarrolla hoy mismo un plan de acción de lo que deseas hacer. Confía en que todo lo que desees lo puedes lograr.

Planea actividades emocionantes cada día,

Date permiso de vivir consintiéndote.

Diviértete!!!!

Solo por hoy… ¿Te parece?

 

 

Sanación del niño interior

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Estamos ante uno de los aspectos más importantes y delicados de la vida de una persona. ¿Sabías que lo que vives actualmente es reflejo de lo que viviste en tu infancia? Ante cada problema que estás viviendo, existe una solución común: la sanación del niño interior.

¿Qué es el niño interior?

El niño interior es el “yo” emocional. Esa parte de ti que nació enérgico para conocer el mundo, pero que a la vez se fue topando con restricciones del entorno. Los regaños, las enseñanzas a través del miedo, la aceptación. Todo esto forma heridas que pasan desapercibidas, mas no significa que sean invisibles. Tarde o temprano, brillan por si solas.

Resulta, que conforme crecen, muchas personas entierran su infancia. ¡Boom! Un poco de tierra y ya pasó. Eres adulto, adiós pasado. Y cuando ese pequeño te susurra de vez en cuando, hacen oídos sordos. ¡Y espera, que ese niño se cansa y pega un grito!

Cuanto más conozcas a ese niño interior y aprendas a acompañarlo, a sanarlo, podrás retomar las riendas de tu vida actual. ¿No estás cansado de tener miedo? ¿Del fracaso de tus relaciones, del fallo en los empleos? ¿De todo? Es el niño interior que esta buscando tu atención.

Razones por todos lados

La razón está en tus vivencias de la infancia. Desde que fuiste concebido, hasta aproximadamente los 12 años (que es cuando te concretas y comienzas a descubrirte).

Conforme fuiste creciendo, cada aspecto de tu vida fue dejando una huella en ese niño interior. Podrían ser grandes momentos, que te preparan una vida de éxito y confianza. Pero los aspectos negativos merman este desarrollo. ¿Has hecho algo para perdonarte? ¿Para aceptarte, dar las gracias y seguir?

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¡No es nada a la ligera!

Un niño herido afecta tu vida adulta más de lo que crees:

  • Amor
  • Pareja
  • Salud
  • Familia
  • Dinero
  • Éxito
  • Seguridad
  • Metas
  • Relaciones sociales

Si alguno de estos aspectos están debilmente desarrollados en tu vida, hay algo en tu niño interior que debes sanar. ¡Y no te preocupes! No son necesarios pinzas ni bisturí.

¡Quiero sanar a mi niño interior!

Existen varios aspectos que debes traer de tu pasado a tu presente para tomar a tu niño interior, y darle ese abrazo que tanto necesita. El o ella necesita saber que estás ahí. Que estás para ti.

Confianza

Tu niño interior debe saber que no te avergüenzas de el. Que a pesar de lo que haya pasado, lo importante es que sigues aquí. Que aprendiste muchísimo, y eso te ha permitido valorar lo que existe a tu alrededor. Tu eres el maestro zen y el mejor amigo de ese niño interior.

Para que tu niña interior salga del lugar de donde se esconde, es muy importante de que pueda confiar en que estarás ahí para ella. Necesita una aliada que la apoye y que no se avergüence del abandono, negligencia, abuso en el que estuvo implicada. Estos son los primeros elementos para trabajar sobre la sanación.

Aceptación

¿Recuerdas esa canción que dice “lo pasado, pasado”? Se trata de aceptar a tu niño interior, sin importar las circunstancias. Eres una persona increíble, hermosa y valiosa. Y tu niño interior lo sabe. Solo debes recordártelo de vez en cuando.

Mírate al espejo: enamórate de ti.

Enojo

¿Te ha sacado de onda lo que llevamos? ¡Eso está muy bien! Es el comienzo de la sanación. Tienes derecho a enojarte. Es parte del duelo.

Al final, lo que importa es darte cuenta que eres responsable de lo que eres. Mas no debes ponerte la carga de todo lo que pasa. Tienes derecho a equivocarte.

Y si algo te hizo daño en el pasado… ¿qué crees? ¡No es tu culpa! Eres libre. Nadie puede apagar esa llama que tienes.

Tristeza

Desahógate. Suelta lo que llevabas reprimiendo tantos años. Con la tristeza se van las culpas, y lo que queda eres tú. Sin penas, ni culpas. Solo tu y tu niño interior, y un mundo por delante.

¡Vamos a reforzarlo con un taller!

¿Ya te inscribiste al taller “Sanación del niño interior”? Impartido por la doctora Blanca Mercado, una de las mejores escritoras y conferencistas en México. Es un taller lleno de retos y crecimiento, donde todo lo que importa es una cosa: dejar atrás esas heridas, y descubrirte como una persona increíble. ¡No esperes más!

Marca al 3823 0606 para saber más detalles, o al mail blancam@blancamercado.com

 

 

Sanando las emociones de tu niño interno

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¿Qué tipo de persona quieres ser? ¿A dónde quieres ir? ¿Con quién te quieres reunir?

Mi núcleo de ser es mi niña interna. La niña de mis primeros 8 años de vida. Para preguntarle como esta sólo necesito guardar silencio y atreverme a escucharla.

Ha estado ahí todo el tiempo. Nunca se ira. Morirá conmigo. La mayoría de nuestros problemas de adulto están conectados con nuestras heridas de la infancia. Quien lleva el control de nuestra tormenta emocional es nuestro niño interior.

Puede ser un niño interior sumiso, rebelde, o libre. Será muy sencillo distinguirlo. Si como adulto cada vez que tienes problemas cedes o buscas complacer es el niño sumiso. Si por el contrario pateas y mientas madres es tu niño rebelde. El niño libre es el que pide sabiendo que recibirá. Se atreve y busca divertirse.

¿Qué tipo de pareja crees que atrae un niño sumiso?

Claro. Un agresor, controlador y violento. Con mucha suerte un protector, que tiene mucho de controlador.

¿Qué tipo de pareja atrae a un niño rebelde?

Agresor, sumiso, dependiente, inmaduro.

En cambio un niño libre atrae a otro ser humano que quiera libertad y creatividad. Compartir de tú a tú. Sin nada más. No hay apegos ni expectativas. Este tipo de relación crece con matices de alegría. Todo depende de que tanto deseas ser feliz.

Caray trabajar al niño herido tiene sus riesgos. Te hace un adulto responsable que no busca complacer ni tiene que esforzarse por ser feliz.

Te invito a que trabajes a tu niño interno emocionalmente. Vive la experiencia. Hoy puede ser el día. ¿Qué esperas?

Tu amiga y cómplice

Blanca Mercado